domingo, 16 de agosto de 2015

XVI Bienal de fotografía. Entre la escultura y el archivo: Un túmulo vacío

Y aunque este alargamiento de un término como el de escultura se realiza abiertamente en nombre de la estética de vanguardia —la ideología de lo nuevo— su mensaje encubierto es el del historicismo.
Rosalind Krauss. La escultura en el campo expandido

La exposición Entre la escultura y el archivo pasó por el Centro de la Imagen dejando un rastro de nostalgia, que finalmente me recordó la situación a la que se refería Rosalind Krauss, en su ensayo La escultura en el campo expandido: “El historicismo actúa sobre lo nuevo y diferente para disminuir la novedad y  mitigar la diferencia.” Aunque esta frase más bien me hace pensar en otra probabilidad: la del historicismo usado para cargar de contenido lo que no es nuevo ni diferente. Porque, bien vista, esta exposición tiene pocos rasgos novedosos, tal vez el más promisorio sea que somatiza la necesidad de introducir otras narrativas en el despliegue de la fotografía contemporánea mexicana.

María Acha. Womankind. Vista de la exposición De la escultura al archivo. Centro de la Imagen, 2015


Aparte de la nostalgia que se origina en la manipulación de los archivos, el tono historicista de la exposición se expresa sobre todo en el discurso de la curadora, pero adquiere peso visual en la museografía. Prácticamente todos los argumentos de Magnolia de la Garza, incluso muchas de las interpretaciones que hace de las obras seleccionadas, están sostenidos por referencias a autores y obras de la historia del arte, como si para entender este grupo de fotografías hubiera que relacionarlas más con un pasado histórico que con una circunstancia de la cultura contemporánea. 
Entiendo que detrás de este ejercicio comparativo hay un justo deseo de encontrar sentido a una serie de prácticas artísticas que no parecen muy interesadas en el contexto local. Womankind, por ejemplo, se describe como ambientada en dos momentos: “el movimiento sufragista británico de principios de siglo XX y la introducción masiva de la pastilla anticonceptiva en los años sesenta del siglo pasado.” La serie es atractiva en la forma, pulcra en la elaboración e inteligente en la elección del tema visual. Y ciertamente llama la atención sobre las representaciones históricas de la figura femenina. Las citas a la historia del arte son culteranas, pero manejadas como un subcódigo para nada trivial dentro de las escenas representadas. De hecho introducen un elemento de juego (un poco irónico, incluso) en la lectura de cada pieza. Pero, ¿el movimiento sufragista? ¡Por favor! Si aquí hay gente que no recuerda ni siquiera el movimiento zapatista.

María Acha. Womankind. Publicada en Cuartoscuro 



Aprecio los ejercicios curatoriales y críticos basados en el conocimiento y el respeto de la historia del arte, pero el texto de Magnolia de la Garza causa la impresión de que muchas de las obras comentadas son versiones actuales de soluciones artísticas previas. Pero no es sólo el texto. En realidad las referencias al modernismo saltan de manera esporádica, aunque muy puntual, sobre todo entre las obras a las que el jurado otorgó premio o mención. De esas obras, la de Ramiro Chaves es la que muestra una elaboración más compleja y problemática de su tema. La obra de Ramiro Chaves es una producción textual que transcurre entre la escritura y la inscripción y entre lo lingüístico y lo icónico y que se abre a distintos medios, distintos soportes y variadas opciones de circulación e interactividad. 

Vista de la exposición De la escultura al archivo. Centro de la Imagen, 2015. Sobre la pared, de izquierda a derecha: XXXXXXXXX (Ramiro Chávez), Estudio No. 5 para encontrar la piedra perfecta (Antonio Bravo) y The less things change, the less they stay the same (Alejandro Almanza). En el centro: PRI. Genealogía de un partido (Diego Berruecos).


Ramiro Chaves convierte en tema de investigación un elemento visual que, al ser aislado, revela toda su fuerza simbólica y su background histórico. Es una lectura crítica y  original de la difusión de esa simbología en el espacio social y en la memoria. Su referente es México (y eso es algo que no se puede decir de muchos participantes en la Bienal) y trabaja con ese referente desde la posición fronteriza del extranjero que conoce y participa de la cultura receptora. Y todo eso lo hace con un fino sentido de lo estético, convirtiendo su investigación visual en una elaboración poética.

Ramiro Chávez. Sin título. De la serie XXXXXXXXXX, 2014 (detalle). Publicado en Yautepec


Otras dos obras sacan muy buen provecho de ese efecto de aislamiento de un elemento simbólico: Desapariciones, del Colectivo Estética Unisex y Yo juro (de la serie PRI, Genealogía de un partido) de Diego Berruecos, artista invitado por los curadores. Si en la obra de Ramiro Chaves el elemento aislado y resemantizado es la letra X, en estas otras obras se acude a elementos gestuales, que involucran los cuerpos de los sujetos: el saludo, en la pieza del C.E.U. y el juramento, en la obra de Berruecos. A nivel textual, la pieza de Berruecos puede recordarnos toda una historia de juramentos no cumplidos, mientras las obra de Colectivo Estética Unisex evoca un historial de alianzas, complicidades y traiciones. Sería absurdo suponer que tantos retratos de figuras políticas buscan una respuesta condescendiente. Pero más allá de esa cuestión que concierne a la memoria y la sensibilidad social, una de las opciones más estimulantes es plantearse ambas piezas como investigaciones sobre la participación del cuerpo en los rituales de la política mexicana. Eso puede implicar una cuestión de género. Por lo menos en la investigación de Estética Unisex lo que se desarrolla es un sistema de signos mediante el contacto entre hombres, algo que lleva a una representación del espacio de la política como regido por una lógica falocrática. Estas son obras que pueden ser leídas desde la biopolítica, al menos en la medida en que representan algunos códigos mediante los que el poder se inscribe en los cuerpos y los cuerpos se inscriben en el poder. 


Colectivo Estética Unisex. Desapariciones. Exposición Entre la escultura y el archivo. Centro de la imagen, 2015


Diego Berruecos. Yo juro. De la serie PRI. Genealogía de un partido. (detalle). Publicado en Círculo A



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