lunes, 30 de enero de 2012

Arelí Vargas: Axiomas inevitables (Exposición El baño. La fotografía contemporánea entre lo público y lo privado)


































Areli Vargas. Axiomas inevitables.


Axiomas inevitables es una impactante serie realizada a partir de una investigación sobre las causas del suicidio en Guanajuato. El hecho de la muerte aparece aquí reelaborado como ficción que se relata y se imagina de antemano en el texto de la carta del suicida. La carta –documento rescatado del relato forense y del relato sociológico— adquiere la dimensión poética y dramática que le da sentido como preámbulo y testimonio del acto suicida. La carta ratifica la condición del acto suicida como gesto que se realiza para los otros, como espectáculo a fin de cuentas. El suicidio completa su sentido con la exhibición, trasciende la banalidad con el discurso y reniega de su intimidad con el texto.


Lo que define la estructura de esta serie es la combinación entre un origen documental y una reelaboración poética y ficcional de la muerte. Esa estructura ideológica se sostiene por la combinación entre texto y fotografía. En ambos sistemas se entrecruza una expectativa de verdad (una especie de confirmación de los hechos, una ratificación de lo real) con una construcción imaginaria. Es una estructura que en esta exposición aparece de manera más directa en la pieza de Melissa Valenzuela, pero que en el proyecto de Arelí Vargas resulta mucho más compleja, como poniendo en escena una suerte de transversalidad y de contaminación mutua de diversos sistemas de significación.


En algunas de las fotos de esta serie aparece el baño como escenario de la muerte (algo que se repite en esta exposición en obras de Gerardo Montiel, René Peña o Daniela Edburg), pero en los escenarios de Arelí no aparece el cadáver. En realidad la omnipresencia del sujeto está propiciada por su texto, extensión de su voz, permanencia de su angustia y testimonio paradójico de su ausencia. La construcción escenográfica del espacio no tiene aquí el tono irónico y enfáticamente literario que adquiere en las obras de los otros autores mencionados, aunque pudiera coincidir con Montiel en esa tendencia a representar el lugar como contexto de lo sagrado, de lo que, en última instancia, aparece como absolutamente intangible y como permanentemente indescifrable.


Esta obra en particular se refiere al suicidio de una pareja, lo cual le da un tono melodramático que proviene de la intuición de un erotismo que se resolvió definitivamente con la muerte de los amantes.

Juan Antonio Molina y Melissa Valenzuela

No hay comentarios: